PUERTAS CORREDERAS
Las puertas correderas son una de las opciones más prácticas cuando se quiere liberar metros útiles y conseguir una circulación más fluida. Al deslizarse lateralmente, eliminan el radio de apertura de una puerta abatible y permiten una integración limpia tanto en viviendas modernas como en reformas más funcionales.
Catálogo de puertas correderas para interior
Trabajamos puertas correderas lacadas, melamínicas, acabados madera, cristal, estilo granero e incluso soluciones plegables según el hueco y el tipo de estancia.
Desde diseños minimalistas en blanco hasta propuestas con más textura o herraje visto, cada modelo puede adaptarse al estilo general del espacio sin perder funcionalidad.
Sistemas correderos: sobremuro o empotradas
Las correderas sobremuro se deslizan por el exterior del tabique y permiten una instalación rápida sin apenas obra.
Las empotradas, en cambio, esconden la hoja dentro de la pared y ofrecen una integración mucho más limpia, aunque requieren mayor planificación y estructura interior.
¿Por qué elegir una puerta corredera?
Ahorro de espacio: libera la zona de apertura y mejora la circulación.
Mayor limpieza visual: favorece ambientes más despejados.
Versatilidad decorativa: admite madera, lacados, cristal o metal.
Separación funcional: divide estancias sin recargar el conjunto.
Medidas, herrajes y montaje
Es imprescindible medir con precisión el ancho, alto, aplomo del muro y grosor del tabique.
También influyen la guía superior, los frenos, el sistema de cierre y la compatibilidad entre hoja y casoneto.
Materiales y acabados según uso y presupuesto
Las hojas macizas ofrecen mayor firmeza y aislamiento, mientras que las alveolares permiten una solución más ligera y económica.
En acabados, el blanco sigue siendo el más demandado por luminosidad, aunque también se trabajan tonos madera, grises, cristal e industrial según el estilo de la vivienda.
Dónde funcionan mejor las puertas correderas
Son especialmente útiles en cocinas, baños, vestidores, despachos, salones y distribuidores donde una abatible resta superficie útil.
También resultan muy prácticas en reformas ligeras, separaciones de oficinas o viviendas donde se necesita modular ambientes sin hacer el espacio más pesado.
Preguntas frecuentes y términos que verás en fichas
Correderas plegables
Funcionan en espacios donde una hoja no puede deslizarse del todo. Se recogen en paneles y son perfectas en armarios o separaciones internas con bajo requerimiento acústico.
Correderas sin obra
Se trata de sistemas sobremuro: guías visibles, montaje sencillo y mínimo impacto. Requieren solo una pared libre y buena planificación del recorrido.
Correderas empotradas
Ideales para ganar limpieza visual. Aunque implican reforma, su resultado merece la pena si se desea liberar tabiques para otros usos.
Correderas para interior
En estos casos prima la estética, el confort y la facilidad de uso. Con cristal o lacadas son las opciones habituales, dependiendo del nivel de privacidad o luz deseado.
Correderas exteriores
Más exigentes técnicamente: requieren resistencia al clima, estanqueidad y perfiles robustos. A menudo, es preferible una corredera interior bien diseñada para separar sin perder claridad.
